octubre 5, 2026
10m de lectura

Procrastinar decisiones importantes al migrar: por qué esperas a sentirte preparada

10m de lectura

Ya te he hablado de que migrar no solo te lleva a tener que hacer una mudanza. También llevas un equipaje emocional con los bloqueos que viajan dentro de ti.


Uno de ellos es el perfeccionismo al migrar, y que si no lo gestionas te acaba generando una instatisfacción mucho mayor. Hoy quiero que dedicar tiempo a hablar sobre procrastinar las decisiones importantes.

Retrasar las cosas hasta sentirte prepara hace que nunca te sientas lista.

«Cuando me sienta más preparada, lo hago»

Es la típica frase que aparece en tu cabeza cuando hay que llevar a cabo una acción, desde que te has mudado a Suiza. Empezar terapia, buscar una actividad que te permita conocer gente nueva, aprender el idioma del cantón en el que estés (alemán, francés, italiano, romanche), tener esa conversación pendiente en el trabajo, poder compartir con tus compañeras de piso los cambios que necesitas… y el hecho de que sigas esperando a ese momento ideal hace que nunca llegue.

No procrastinas porque tengas pocas ganas, motivación o porque seas poco constante.

Es una mezcla de varios elementos.

  • Primero tiene que ver con que el cerebro está desgastado de tomar decisiones durante el día. En tu país de origen sabes el idioma, los códigos y los procesos. Tenías rutinas y tu cerebro no necesitaba estar alerta constantemente gastando energía porque estaba en un entorno conocido.
  • Además, es un mecanismo de defensa de tu cerebro frente a la incertidumbre: esperar parece la opción más segura porque el error lo pasas a vivir con mayor malestar.


Esta estrategia de adaptación se vuelve disfuncional y juega en tu contra cuando deja de ser una consejera en tu forma de actuar y pasa a ser tu guía principal.

Por qué migrar lo intensifica

¿Qué ocurre cuando migramos? Antes tu contexto te sostenía, interactuabas con personas que conocias, tenías rutinas, sabias que esperar de una interacción y hasta podias entender lo que dicen los carteles. Por eso, cuando migras, pierdes todo este escenario conocido.

Piensa que el cerebro cada día se despierta con un nivel de energía (en psicología lo llamamos recursos atencionales) y a medida que tomas decisiones conscientes esa energía se reduce.

Al migrar las decisiones automáticas (leer un cartel y entenderlo, conocer la ruta de camino al trabajo, saber los precios de las cosas, poder comunicarte en tu idioma natal…) se ven reducidas y cada pequeña decisión pasa a tener un precio energético más elevado.

Esto hace que sufras de fatiga por decisión desde mediodía o por la tarde. Por eso muchas veces llega la hora de cenar y eras incapaz de decidir que preparar de comida. Si te cuesta tanto tomar las decisiones diarias, imagina el reto de tener que llevar a cabo los procesos administrativos, laborales y sociales. Es natural, que en ese momento tu cerebro se autorregule decidiendo que lo mejor es no decidir.

Sin embargo, en este punto el no decidir como mecanismo de defensa del cerebro se vuelve un circulo vicioso en el cual te sientes atrapada porque por más que quieres hacer cosas para cerrar los pendientes más bloqueada e incapaz te sientes de tomar esa decisión.

A todo esto, tienes que tener en cuenta que migrar implica el proceso natural del duelo migratorio: cuando estás cansada, retrasar una decisión se siente como ahorrar energía al momento, pero a largo plazo te lleva a cansarte más.

El problema es que el coste de decidir surge después:

  • Cuando han pasado meses y sigues sin conocer gente con la que te sientas cómoda y eso te lleva a aumentar el aislamiento.
  • Acumulas malestar cada día porque retrasas pedir ayuda, cargando el sufrimiento.
  • Las conversaciones pendientes en el trabajo o con tus compañeras de piso se acumulan, ocupando espacio en tu cabeza y preocupándote cada día más.

Es como si pensaras que necesitas estar lista para vivir tu vida en Suiza, pero Suiza y la vida no espera a que te sientas preparada. Sigue pasando y te va dejando cada día más atrás. Sin esperarte.  

¿Cómo te ayudo en terapia a romper este patrón?

Usando la Terapia Breve Estratégica y la Hipnosis Ericksoniana voy a analizar qué está ocurriendo. El trabajo en terapia no es que te fuerces a compensar todas las acciones que has retrasado. Es que poco a poco generemos un cambio para volver a moverte en la dirección que necesitas.

Para eso, trabajando en equipo contigo, voy a diseñar pequeños cambios y tendrás herramientas concretas después de cada sesión para sostenerte en este proceso. De manera que puedas volver a tener una toma de decisiones saludable que trabaje en construir tu bienestar y rompas el ciclo de procrastinación. En menos de 10 sesiones habré desbloqueado el problema.

Te cuento un ejemplo del trabajo desbloqueando el perfeccionismo en terapia:

  1. Ponemos el foco en el núcleo del problema. Pasa de ser la sensación de ansiedad, desgana o incapacidad a ser una acción determinada que se repite (retrasar enviar un mail hasta que te sientes preparada).
  2. Elegimos la acción más pequeña que rompa esa conducta, y empiezas a llevarla a cabo. Sin forzarte solo permitiéndote avanzar.
  3. Revisaré qué ocurrió al hacerlo ¿Se han cumplido tus preocupaciones o te has sentido liberada? Muchas veces el perfeccionismo nos paraliza y esa parálisis retroalimenta el bucle.

Este enfoque es muy útil para los profesionales expatriados y para las personas que no buscáis tener años de terapia. Gracias a una intervención breve y eficaz vas a tener resultados reales en tu día a día. Permitiéndote avanzar más rápido sin dejar de lado el núcleo emocional del problema.

La dificultad no es adaptarte a Suiza, es soltar lo que ya no te sirve.

Si vives en Zúrich (Suiza) desde hace años o meses y estás cansada de chocar con el mismo obstáculo de siempre. Déjame decirte que no es solo un problema de adaptación cultural, es tu patrón que migró contigo, está bloqueándote los avances personales o profesionales

Cuanto antes trabajes sobre este bloqueo antes conseguirás sentirte en paz. La buena noticia es que igual que en su momento lo aprendiste, ahora puedes reaprender nuevas formas de relacionarte contigo misma y con tu entorno. Sin pasar por procesos psicológicos de años antes de ver resultados.

¿Te sientes identificada con alguno de estos patrones desde que llegaste a Suiza? Si quieres explorar cómo trabajarlo, puedes reservar una primera sesión conmigo.

Acerca del autor
Victoria Reyes
Victoria Reyes
Victoria Reyes Psicología
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