Ya te he hablado de que migrar no solo te lleva a tener que hacer una mudanza. También llevas un equipaje emocional con los bloqueos que viajan dentro de ti.
Uno de ellos es el perfeccionismo al migrar, y que si no lo gestionas te acaba generando una instatisfacción mucho mayor. Hoy quiero que dedicar tiempo a hablar sobre procrastinar las decisiones importantes.
Retrasar las cosas hasta sentirte prepara hace que nunca te sientas lista.
Es la típica frase que aparece en tu cabeza cuando hay que llevar a cabo una acción, desde que te has mudado a Suiza. Empezar terapia, buscar una actividad que te permita conocer gente nueva, aprender el idioma del cantón en el que estés (alemán, francés, italiano, romanche), tener esa conversación pendiente en el trabajo, poder compartir con tus compañeras de piso los cambios que necesitas… y el hecho de que sigas esperando a ese momento ideal hace que nunca llegue.
No procrastinas porque tengas pocas ganas, motivación o porque seas poco constante.
Es una mezcla de varios elementos.
Esta estrategia de adaptación se vuelve disfuncional y juega en tu contra cuando deja de ser una consejera en tu forma de actuar y pasa a ser tu guía principal.
¿Qué ocurre cuando migramos? Antes tu contexto te sostenía, interactuabas con personas que conocias, tenías rutinas, sabias que esperar de una interacción y hasta podias entender lo que dicen los carteles. Por eso, cuando migras, pierdes todo este escenario conocido.
Piensa que el cerebro cada día se despierta con un nivel de energía (en psicología lo llamamos recursos atencionales) y a medida que tomas decisiones conscientes esa energía se reduce.
Al migrar las decisiones automáticas (leer un cartel y entenderlo, conocer la ruta de camino al trabajo, saber los precios de las cosas, poder comunicarte en tu idioma natal…) se ven reducidas y cada pequeña decisión pasa a tener un precio energético más elevado.
Esto hace que sufras de fatiga por decisión desde mediodía o por la tarde. Por eso muchas veces llega la hora de cenar y eras incapaz de decidir que preparar de comida. Si te cuesta tanto tomar las decisiones diarias, imagina el reto de tener que llevar a cabo los procesos administrativos, laborales y sociales. Es natural, que en ese momento tu cerebro se autorregule decidiendo que lo mejor es no decidir.
Sin embargo, en este punto el no decidir como mecanismo de defensa del cerebro se vuelve un circulo vicioso en el cual te sientes atrapada porque por más que quieres hacer cosas para cerrar los pendientes más bloqueada e incapaz te sientes de tomar esa decisión.
A todo esto, tienes que tener en cuenta que migrar implica el proceso natural del duelo migratorio: cuando estás cansada, retrasar una decisión se siente como ahorrar energía al momento, pero a largo plazo te lleva a cansarte más.
El problema es que el coste de decidir surge después:
Es como si pensaras que necesitas estar lista para vivir tu vida en Suiza, pero Suiza y la vida no espera a que te sientas preparada. Sigue pasando y te va dejando cada día más atrás. Sin esperarte.
Usando la Terapia Breve Estratégica y la Hipnosis Ericksoniana voy a analizar qué está ocurriendo. El trabajo en terapia no es que te fuerces a compensar todas las acciones que has retrasado. Es que poco a poco generemos un cambio para volver a moverte en la dirección que necesitas.
Para eso, trabajando en equipo contigo, voy a diseñar pequeños cambios y tendrás herramientas concretas después de cada sesión para sostenerte en este proceso. De manera que puedas volver a tener una toma de decisiones saludable que trabaje en construir tu bienestar y rompas el ciclo de procrastinación. En menos de 10 sesiones habré desbloqueado el problema.
Te cuento un ejemplo del trabajo desbloqueando el perfeccionismo en terapia:
Este enfoque es muy útil para los profesionales expatriados y para las personas que no buscáis tener años de terapia. Gracias a una intervención breve y eficaz vas a tener resultados reales en tu día a día. Permitiéndote avanzar más rápido sin dejar de lado el núcleo emocional del problema.
Si vives en Zúrich (Suiza) desde hace años o meses y estás cansada de chocar con el mismo obstáculo de siempre. Déjame decirte que no es solo un problema de adaptación cultural, es tu patrón que migró contigo, está bloqueándote los avances personales o profesionales
Cuanto antes trabajes sobre este bloqueo antes conseguirás sentirte en paz. La buena noticia es que igual que en su momento lo aprendiste, ahora puedes reaprender nuevas formas de relacionarte contigo misma y con tu entorno. Sin pasar por procesos psicológicos de años antes de ver resultados.
¿Te sientes identificada con alguno de estos patrones desde que llegaste a Suiza? Si quieres explorar cómo trabajarlo, puedes reservar una primera sesión conmigo.